Este deporte siempre ha sido considerado uno de los deportes
más completos, para trabajar todos los grupos musculares y conseguir así
corregir posturas.
Para los bebes, la natación mejora sus capacidades cardiorrespiratorias,
favorece su alineación postural y beneficia su coordinación muscular.
A demás trabajaremos la coordinación motora, el sistema
circulatorio y el respiratorio, contribuyendo también al desarrollo de la
independencia y auto confianza del niño.
Cuando hablamos de niños y adultos discapacitados,
observamos que tiene efectos terapéuticos. Facilita el relax muscular y
estimula el movimiento en el agua. Es así posible mejorar el tono postural y
estimular un movimiento más normal de desplazamientos fuera del agua. La
movilidad de muchos discapacitados, sobre todo físicos, puede ser incrementada
en el agua por la adquisición de una mejor capacidad de relax unida a la
reducción de los efectos de gravedad. La disminución de los efectos de la
gravedad reduce la resistencia de los movimientos globales del cuerpo,
aumentando la amplitud de los movimientos de los pacientes que, por ejemplo,
deben usar muletas, o silla de ruedas. La liberación de estos sostenes da una
sensación de euforia, sobre todo cuando está asociada al aumento de la
movilidad que consigue en el agua. Es importante resaltar que la natación es un
deporte recomendado para la gran mayoría de discapacidades.
- Mejora la coordinación, el equilibrio y el conocimiento
del espacio.
- Beneficioso para la condición cardiovascular, mejoran la
resistencia del bebé.
- Incrementa la fuerza gracias a los ejercicios musculares,
favoreciendo que se produzca un temprano desarrollo de habilidades
psicomotrices como gatear o caminar.
- Los ejercicios suaves, combinados con el agua a una
temperatura agradable, relajan al bebé y estimulan su apetito, consiguiendo que
coma y duerma mejor. En consecuencia, mejorará su carácter y su comportamiento.
- Amplía la capacidad de su sistema respiratorio y la
regulación adecuada a su circulación sanguínea.
La natación infantil y el desarrollo psicológico
- El bebé se siente más seguro y disfruta mucho aprendiendo
a nadar al sentir que sus padres tienen su atención concentrada en él.
- Aunque todavía no camine, el bebé se puede desplazar en el
agua por si mismo, y eso puede favorecer el despertar de su inteligencia.
- El bebé aprende a nadar de una forma divertida y
saludable. Y saber nadar también es una medida de seguridad. No hay que olvidar
de que existe un gran porcentaje de accidentes por ahogamiento de niños.
La natación infantil y el desarrollo social
- Ayuda al bebé a iniciar la socialización sin traumas.
- Amplia el horizonte de los juegos compartidos.
- Activa la diversión y el espíritu de juego.
- Consolida los vínculos de afecto con sus familiares.
- Introduce conductas de autocuidado, convirtiéndolas en
hábitos sumamente necesarios.
- La convivencia les ayudarán a relacionarse mejor y
compartir actividades junto a otras personas.
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